Empecé con Balancio hace tres semanas tras volver de vacaciones, cuando subí de peso por no comer regularmente y cenar tarde. Desde que tomo las cápsulas, mi apetito ha vuelto a la normalidad y ya no ansío tentempiés después de cenar. Me siento más ágil y mis pantalones me quedan mejor tras perder 3,3 kg. No he dejado totalmente los dulces ni el vino, pero los consumo menos. No se trata de privarse, sino de encontrar equilibrio. Y eso es exactamente lo que Balancio me ofrece.





